lunes, 3 de enero de 2011

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO... ¿PAUL 2.0?

Como ya habréis advertido nuestros lectores más fieles, el diseño de este blog ha cambiado con la llegada del nuevo año.Todo el mérito se debe al empuje de nuestra Holly, cuya imparable personalidad incluye de vez en cuando cambios aquí y allá cuando se aburre de algo que lleva tiempo en el mismo sitio o del mismo color.Vuestro amigo Paul, por el contrario, no es amigo de cambiar por cambiar. Sobre todo, porque hace años que le enseñaron algunos conceptos que le hicieron pensar que es mejor que lo que uno realmente es, lo que es en sí mismo, no cambie. Porque todo aquello que nos es sustancial no debería cambiar, o en caso contrario no podría ser conocido jamás o, lo que podría llegar a ser sinónimo, no existiría.
Así pues, no cambio nada solo por cambiarlo. Pero cosa bien distinta es que se me demuestre que ese algo está equivocado, o que podría ser mejor tras un cambio. Entonces me puedo plantear seriamente si vale la pena un cambio.

De eso se ha aprovechado nuestra Holly, pues sabe que compartimos el objetivo de que la cantidad total de lectores de este blog sea la mayor posible. Y por eso ha intentado convencerme de que algunos cambios formales ayudarían a lograr el objetivo, porque volverían el blog un poco más atractivo.No me he resistido mucho, y he preferido adoptar la actitud de considerar estos cambios como accidentales en lugar de sustanciales.

Ahora bien, Holly ha pretendido aprovechar su victoria moral para volver a insistir en que debo hacer otro cambio de cara a lograr nuestro objetivo. Dice siempre Holly que mis entradas son ladrillos, y que su extensión desanima al más interesado de nuestros teóricos lectores, y me propone que abrevie, cosa que nunca me ha gustado hacer. Y a lo que contesto que mi forma de expresar mis ideas forma parte de quien yo soy. Eso ya sería un cambio verdaderamente sustancial, a lo que no estoy dispuesto. Creo que hay efectivamente un algo que soy yo, y lo defiendo, y lo predico y lo practico, y no estoy dispuesto a dejar de ser yo, y menos a hacerlo para complacer a tantos jueces diferentes como lectores podamos llegar a tener.


Y espero, amigos, que se note que eso de cambiar mi forma de ser para resultar más agradable, o simplemente para obtener la aprobación de terceros, es un tema que ya ha surgido innumerables veces en mi vida, y que siempre ha resultado espinoso, porque nunca he conseguido acallar a los detractores de tal o cual rasgo de mi personalidad. (Vale decir en este caso, la extensión de mis expresiones). No podéis haceros una idea de cuántas veces, mientras hablaba de algo que me interesaba lo suficiente, he tenido que ver cómo mi interlocutor, no pocas veces único beneficiario de mi exposición, me pedía que abreviase, cambiaba rápidamente de tema, o simplemente, miraba para otro lado y distraía su atención. Ni podéis imaginar el daño que siempre me ha hecho, y más si cabe cuando estaba intentando ayudar a alguien, dándole una respuesta a una pregunta, compartiendo conocimientos.

No obstante, desde que tomé el mal trago como una forma de luchar por consolidar mi personalidad, lo sobrellevo, y hasta me enorgullezco de seguir haciéndolo. Demostrarme a mí mismo que al final de todo hay un yo me ayuda a intentar estar en paz conmigo mismo, lo cual no es, la mayor parte de las veces, tarea nada fácil.

Estar en paz conmigo mismo...Gracias a un compañero de trabajo, encontré una vez un texto muy instructivo sobre este tema. En su original italiano dice así:

"Seguendo il semplice consiglio che ho letto in un articolo, ho finalmente
Siguiendo el sencillo consejo que he leído en un artículo, finalmente he
trovato la pace interiore. L’articolo diceva: “Il modo per raggiungere la pace encontrado la paz interior. El artículo decía: " El modo de alcanzar la paz
interiore consiste nel portare a termine tutte le cose che abbiamo iniziato.” interior consiste en acabar todas las cosas que habíamos empezado."
Così mi sono guardato intorno, a casa, per vedere tutte le cose che avevo
Así, miré a mi alrededor en casa para ver todas las cosas que había
iniziato e lasciato a metà. Così prima di venire al lavoro questa mattina, ho finito
empezado y dejado a medias. Y así, antes de venir a trabajar esta mañana, me he terminado
una bottiglia di vino rosso, il Bailey’s, il Martini e la Vodka alla pesca, il Prozac, una botella de vino tinto, el Bailey's, el Martini y el vodka con melocotón, el Prozac,
quattro grammini di hashish ed una scatola di cioccolatini. Non avete idea di cuatro gramos de hachís y una caja de chocolatinas. No tenéis idea de
come mi senta bene adesso…"
lo bien que me siento ahora..."

Otro reproche que se le ha hecho y se le hace comúnmente a vuestro humilde narrador es el de que siempre habla del pasado, siempre piensa en el pasado, siempre se remonta demasiado al pasado, siempre lee el pasado, siempre oye música del pasado, siempre intenta explicarse y explicar el pasado, en lugar de vivir el presente.Para no obcecarme ni ponerme demasiado personal al defender otro de esos rasgos sustanciales que hacen que yo sea yo y no otro, recurriré en esta ocasión a una cita de William Wordsworth.

Dice:
"Though nothing can bring back the hour
"Aunque nada puede devolverle la hora
of splendor in the grass, of glory in the flower,
de su esplendor a la hierba, ni la de su gloria a la flor
we will grieve not, but rather find
no nos afligiremos, sino que encontraremos
strength in what remains behind."
fuerza en lo que queda atrás."
Y a otra no menos famosa de otro poeta no menos grande que, al morir su padre, escribió:
"Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte,
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte,
tan callando ...
Cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor.
Cómo, a nuestro parescer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor".
Nuestra Holly ha sumado, (la verdad sea dicha, con mi colaboración), a este blog a otra de esas convenciones tan auténticas como la navidad. La de evaluarse y proponerse mejoras cuando llega el año nuevo. Y conste que no digo que autoevaluarse e intentar mejorar lo que se pueda sea una mala práctica, pero el hacerlo porque todo el mundo lo hace ya es un mal comienzo. Me recuerda al fenómeno que ocurre cuando llega Septiembre y las editoriales lanzan una multitud de coleccionables por fascículos. El primer número es muy barato y la colección muy interesante, y se agota en los quioscos. El segundo es un poco más caro, y ya hay menos gente que lo compra...El tercero vale el precio completo, ya no hay "oferta de lanzamiento". Entonces la gente se fija en que la colección "consta de 52 entregas semanales", (cuando no más), a ese precio completo y... La colección la completará muchos meses después un número de personas muy inferior al de aquellos que se compraron el número uno.


¿Cuánta gente, -incluído yo, por supuesto, -se habrá propuesto, se propone y se propondrá cambios más o menos radicales en su vida al llegar año nuevo... ...que habrán desaparecido al llegar al fascículo número tres? ¿Por qué nos prestamos a rápidos juicios de valor sobre algo tan obviamente serio e importante para nosotros como es nuestra propia vida, ...solo porque llega año nuevo? Y eso, por no hablar de los que hacemos sobre las vidas de los demás...

Cayo Julio Fedro fue uno de tantos esclavos que fueron llevados a Roma. Pero éste, con el tiempo,se convertiría en un escritor que, como el más famoso Esopo, escribió fábulas. Con las que,como su modelo, pretendía describir y censurar determinados modelos de conducta, que él creía que eran típicos de sus contemporáneos. Razón por la que rápidamente corrió el rumor de que las fábulas de Fedro aludían a personas concretas que podían ser identificadas con dichos modelos . Y una de esas personas a las que Fedro estaría criticando tácitamente sería nada más y nada menos que Sejano, la mano derecha del entonces emperador Tiberio, por lo que fue denunciado y condenado, cayendo en desgracia.
Una de las fábulas de Esopo que Fedro reescribe en latín es la de Las Dos Alforjas, que metafóricamente compara al hombre con un burro :
"Peras imposuit Iuppiter nobis duas:
"Júpiter nos cargó con dos alforjas:
Propriis repletam vitiis post tergum dedit,
Tras la espalda nos puso una que está llena con nuestros defectos,
alienis ante pectus suspendit gravem.
y delante del pecho otra, pesada, con los defectos de los demás.
Hac re videre nostra mala non possumus;
Por eso no podemos ver nuestras cosas malas;
alii simul delinquunt, censores sumus."
en el mismo momento en que otros cometen una falta,somos censores."
¿Acaso no os ha pasado nunca que alguien os haya dado,con aparente facilidad,ese consejo que tanto estábais necesitando para acabar con los problemas que arrastráis? Me refiero concretamente a esas personas que saben perfectamente cuál es el error fatal que cometísteis en vuestra vida,cuál fue el preciso momento en que os equivocásteis y qué debíais haber hecho.Esa persona que ve claramente cuánto daño os hacéis a vosotros mismos haciendo lo que hacéis,cuánto y cuán urgentemente tendríais que cambiar vuestra conducta... Bueno,pues a mí sí me ha pasado,me pasa y-me temo-,me pasará.Así que ésta es mi forma de decir: "¡Gracias,chicos!¡Muchas gracias por no dejarme que me mantenga en el error de no saber lo que me conviene!"

sábado, 1 de enero de 2011

Año nuevo, imagen nueva


¡Feliz Año a todos nuestros lectores!

NADA…y TODO


Hace demasiado tiempo que no escribo. Me han pasado demasiadas cosas estos últimos meses y no tenía el ánimo suficiente como para poder compartir mis reflexiones, bastante complicado era ya ir tirando. Pero ahora tengo tiempo, y no sólo eso, también tengo ganas. Así que espero poder seguir con este blog que comparto con Paul y que siga habiendo algunas personas con ganas de leer lo que escriba.

Dicho esto, os quiero hacer una pregunta: ¿Alguna vez habéis deseado desaparecer? Y no me refiero a lo típico de: “tierra trágame”, me refiero más bien a: “quiero dejar de pasármelo mal”. Supongo que, en mayor o menor medida, a todos nos ha pasado alguna vez. Os pregunto esto por lo siguiente: estos últimos meses han sido bastante complicados para mí pero, a pesar de ello, no he sentido ganas de rendirme. En alguna ocasión me he cabreado mucho y pensado cosas como: “mierda de vida”, “es todo muy injusto” y cosas similares, pero nunca he llegado a decir: “tiro la toalla”. En cambio en otras situaciones del pasado, en las que ni de lejos lo había pasado tan mal, sí que lo había deseado.

Algunos podrán quedarse en lo superficial y llegar a la conclusión de que lo que me pasa es que soy masoquista, pero eso no es cierto. Lo que me gusta no es pasármelo mal, lo que me gusta es sentir. ¡Pero prefiero sentir cosas buenas, claro! Aunque, casi siempre, sentir significa arriesgarse, mostrarse vulnerable, exponerse de alguna manera, con lo que puedes llegar a sufrir, pero también a aprender.

Cuando era una adolescente, una de las cosas que me atormentaban era pasar por la vida como una mera espectadora, como Andrea, la protagonista de Carmen Laforet en Nada. Temía vivir sólo para observar las vidas de los demás, me sentía a mí misma como anestesiada delante de la vida, llena de una gran NADA. Supongo que detrás de ese aparente vacío lo que había era mucha confusión, mucha angustia y muchos miedos. Pero ahora, tras muchos años enfrentándome a esos miedos (y lo que me queda) puedo decir que tengo una vida propia, con todo lo que ello implica.

En definitiva, quería hacer una entrada un poco optimista -no sé si lo habré conseguido- y decir que creo que incluso en los momentos más difíciles, siempre nos queda alguna elección y que yo elijo TODO.

“Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme.” Nada, Carmen Laforet