miércoles, 22 de septiembre de 2010

EL MISMO PERRO CON DIFERENTE COLLAR

Comenzaré con una confesión: Soy beatlemano. No lo puedo (ni quiero) remediar. Tal vez porque el "Álbum Rojo", 1962-1966, formó parte predominante de la banda sonora de mi infancia. Por eso, cuando tuve mi primer reproductor de discos compactos, allá por el año 93 o 94, los primeros discos que compré fueron los suyos. Habían pasado ya seis, en algunos casos siete, años desde que apareciesen por primera vez en el mercado en ese formato, lo cual yo no sabría hasta más tarde, pero, sin embargo, todavía conservaban precio de novedad. De hecho, la última vez que me tomé la molestia de comprobarlo aún lo tenían.
Fue para mí una satisfacción que en mi cumpleaños en 2009 me regalasen su, por aquel entonces, último lanzamiento: La Caja Negra. Un estuche que contiene las versiones estereofónicas y digitalmente remasterizadas de los LPs ingleses que se vendieron mientras el grupo estuvo en activo, más las del LP estadounidense que contenía la banda sonora de la película Magical Mystery Tour (que en Europa había aparecido como un EP), más los dos discos, llamados Past Masters volúmenes I y II, que se confeccionaron para que los fans pudieran disponer en formato CD de las caras B de los singles, así como del EP Long Tall Sally.
Me dispuse a escucharlo tranquilamente, tomándome mi tiempo, y siempre con auriculares, con la intención de hacer una muy meditada entrada en este nuestro blog. Y ya ha pasado casi un año desde que me lo propuse, así que he decidido finalmente dejar de evitar la cuestión.
Unas cuantas consideraciones previas: Hasta que los Beatles decidieron, en 1967, comenzar a tomar un cierto control sobre sus discos, éstos no eran en absoluto iguales en todos los países en que se editaban. El ejemplo clásico son los Estados Unidos, donde Capitol Records, (filial de EMI, multinacional que tenía bajo contrato a los Beatles) fue dueña, hasta ese año citado, de lanzar “sus” propios discos, eligiendo a voluntad nombres, portadas, cantidad de temas, lista de éstos, (Lo cual dio pie a anécdotas como que, en sus conciertos en Yanquilandia, a la hora de presentar una canción mencionando el LP en el que aparecía, John Lennon tuviera que decir, en honor a la verdad, que ”suponía que estaba en ese LP, porque él no lo tenía”), ¡y hasta retocando las mezclas, en algunos casos!. Estos discos se convirtieron en piezas perseguidas por los coleccionistas del resto del mundo.
Cuando EMI decidió lanzar en CD la discografía oficial inglesa, también albergaba de algún modo la intención de estandarizarla, de convertirla en el corpus auténtico, oficial, original del grupo. Tuvieron que pasar 18 años para que Capitol se decidiera a sacar dos volúmenes, nada económicos tampoco, como no podía ser de otra forma, que contienen en formato CD “sus” discos de los Beatles de manera oficial. (Extraoficialmente, ese material había aparecido ya en varias colecciones de discos compactos, incluida una editada en Rusia).Así, los fans más jóvenes, aquellos que no habían podido comprar esos discos en otro formato anteriormente, o simplemente aquellos que desconocieran aún su existencia, podían llevarse unas cuantas sorpresas al apreciar que canciones cuya versión canónica inglesa conocían de memoria, presentaban ahora cambios debidos al trabajo de los productores estadounidenses, especialmente de Dave Dexter: Temas que no comienzan igual que sus hermanos ingleses (I’m looking through you), otros que duran más que éstos , (I’ll cry instead),u otros en los que la nueva mezcla ha hecho emerger,(¿Para qué ?), instrumentos, e incluso errores en la letra o ruidos, que quedaron ocultos en las mezclas británicas. Y sobre todo, mucho reverb.
Cinco años después de la aparición del último de los dos volúmenes de Capitol, y aprovechando la conocida influencia que John Lennon decía que el número nueve tenía en su vida, EMI y Apple Records, compañía que los Beatles crearían en 1968 para controlar su música y lanzar a otros artistas, eligieron el día nueve del mes nueve del año 2009 para lanzar dos cajas con la remasterización del catálogo canónico inglés. Una, de color blanco, llamada The Beatles In Mono, que contiene los LPs ingleses de los que en su tiempo se distribuyó una versión monoaural, (todos hasta el "Álbum Blanco",The Beatles, de 1968), más otros dos discos llamados Mono Masters, que contienen las versiones mono de los singles, caras B y EP que no aparecen en los LPs .La otra, de color negro, llamada The Beatles Stereo Box Set, que como ya he dicho contiene las versiones en estéreo, y que es la que me regalaron al año pasado, y que voy a comentar. Fin de las consideraciones previas.
Ahora, algunos nudos gordianos. ¿De qué misterioso avance tecnológico se ha estado aguardando la llegada para preparar la mejora digital del catálogo Beatle? Aplicar nuevas tecnologías digitales a álbumes grabados analógicamente, para mejorar la calidad de su sonido, y de paso, poder volver a hacer caja por un material nada nuevo, (que eso y no otra cosa es la “remasterización”), no es algo que haya empezado a hacerse ahora, ni lo han inaugurado precisamente los Beatles. Por ejemplo, versiones remasterizadas de los álbumes del catálogo de Jean-Michel Jarre o Mark Knopfler, ya estaban a la venta en 1997.
Y, ¿Por qué se han modificado algunas mezclas en el proceso de remasterización?¿se ha decidido seguir intencionadamente el modelo Dave Dexter/Capitol?¿O simplemente, los ingenieros de sonido de estudio decanos de EMI, Allan Rouse y Guy Massey no han estado a la altura y han sido incapaces de detectar que en algunos casos se estaban creando, por así decir, mezclas diferentes, por poca que sea esa diferencia, en lugar de meramente mejorar la calidad de las antiguas, que debería haber sido el único fin?¿Acaso esperaban que esos fans que, como antes escribí, conocemos las versiones “canónicas” de memoria no nos diéramos cuenta, o tal vez, eso ni siquiera les importaba?
Además, ¿Por qué tanto presumir de la inclusión de mini(nunca mejor dicho)documentales que cuentan la historia de la creación de los discos en palabras de los propios cuatro y de George Martin, si a la hora de la verdad los mini documentales duran ridículos siete minutos cada uno?
Lo que es más…Si ya en los 60, mientras el grupo estaba aún activo, comenzaron a aparecer discos que contenían música de los Beatles que no aparecía en sus discos oficiales…lo cual ha seguido ocurriendo en décadas posteriores…y en ocasiones ha movido a la propia EMI a incluir posteriormente parte de ese material en discos oficiales…Y si varios escritores que han publicado libros sobre los Cuatro de Liverpool, sin contar con su autorización, pero, en algunos casos, (como, por ejemplo, Mark Hertsgaard), pudiendo acceder personalmente a los archivos sonoros, nos han hablado sobre el abundante material beatle inédito que aún se conservaría en cajas fuertes de EMI,(hay quien ha llegado a mencionar la cifra de 500 horas)… Y si en 1973 aparecen los dos recopilatorios “oficiales” (“oficiales”, porque continúan editándose, lo que no ocurre con el primer recopilatorio beatle ,editado por EMI en 1966 con el nombre de A Collection of Beatles Oldies… …but Goldies!, y que no ha aparecido después en CD), que reunirían los éxitos del grupo, el ya mencionado 1962-1966 (o, coloquialmente, ”Álbum Rojo”, por el color de la camiseta del Liverpool FC) y su compañero 1967-1970 (o, coloquialmente, “Álbum Azul”, por el color de la camiseta del Everton FC, el otro equipo de fútbol de Liverpool), que fueron posteriormente editados en CD, y, por supuesto, pronto aparecerán también remasterizados digitalmente…
Entonces, ¿Por qué su tan esperado proyecto Anthology, (1995-1996), que consta de 6 discos, abunda en tomas alternativas de las canciones de siempre, pero inexplicablemente escasea en material realmente nuevo para los fans?
Y, ¿Por qué en el año 2000 se lanza 1, un disco que vuelve a vender innecesariamente y a precio de novedad un material que ya llevaba casi 15 años en el mercado en ese formato? La excusa es recopilar las canciones que fueron número uno en las listas inglesas y/o americanas, pero precisamente los fans veteranos saben que seguir el criterio a rajatabla solo sirve para crear un listado discutible, debido, por ejemplo, a la ausencia de una única lista de éxitos “oficial” en Gran Bretaña en 1963, justo cuando aparece el primer número uno de los cuatro, Please please me.
Pero es que, ya puestos, ¿Por qué seguían teniendo precio de novedad discos que llevaban en el mercado ya 25 años cuando aparecieron sus versiones remasterizadas, planeadas para sustituirlas definitivamente de ahora en adelante, supongo? Y, ¿Por qué estos nuevos discos remasterizados, por separado, aparecen igualmente con precios escandalosamente altos?
¿Por qué se ríen de nosotros de esa forma? ¿Porque acabamos comprando lo que nos venden?¿No es eso lo que esperan que hagamos? Pues entonces temo que, aunque solo sea por defender nuestra dignidad, habría que darles una lección. O eso, o esperar a que decidan voluntariamente dejar de vendernos las mismas cosas una y otra vez, y siempre caras. Francamente, no creo que vaya a ocurrir.
Por la parte que me toca, yo empiezo por recomendar que no os gastéis la desmesurada cantidad de dinero que piden por esta caja negra. No vale lo que cuesta.

viernes, 17 de septiembre de 2010

ESTA YEGUA NO ES MI VIEJA YEGUA GRIS

Hubo una vez un chico de Nueva York llamado Robert Mark Kamen, que nació y creció en el Bronx. Robert estudió en la Universidad de Nueva York, se licenció en Literatura y con el tiempo, decidió usar su habilidad para escribir para convertirse en guionista.
A principios de los 80, un guión suyo cayó en manos de un antiguo representante de artistas, y ya entonces famoso productor de cine, a la vez que alto ejecutivo de la United Artists, Jerry Weintraub, casualmente también originario del Bronx.
El protagonista de la historia de Kamen era un tipo de personaje muy popular para el público estadounidense: el underdog. (Aproximadamente, el desvalido, el desamparado). En este caso, se trataba de un muchacho huérfano de padre que se mudaba con su madre a otra ciudad donde no conocía a nadie, y se convertía en víctima propiciatoria de unos matones locales. Entonces conocía a un hombre que le enseñaría a defenderse y, de paso, acabaría ejerciendo de segundo padre para el muchacho mientras éste iba pasando por su adolescencia.
A primera vista, una historia típica y tópica. Incluso le habría podido ocurrir al propio Kamen , o alguien a quien él conociera. Pero a esta base, le añadiría dos claves decisivas en el resultado final. La primera sería que el hombre que supuestamente tendría que enseñar a defenderse a un muchacho, pasaría de los 50 y su apariencia física no sería precisamente la de un hombre alto y musculoso. Y la segunda…
Después de su victoria sobre Japón en la Guerra en el Pacífico, los norteamericanos decidieron, entre otras cosas, crear una base militar en la isla de Okinawa, estratégicamente situada entre Japón, China y Corea. Fue así como entraron por primera vez en contacto con un conjunto de técnicas de combate que se habían desarrollado en esa misma isla, bautizado como 空手, [karate], “mano desnuda”.
Durante los 50 y 60 el karate fue popularizándose en los Estados Unidos, gracias a personas como Ed Parker. No por casualidad fue él quien, en el campeonato internacional de karate de Long Beach, California, dio a conocer a un artista marcial llamado Bruce Lee, cuya figura se extendería por el mundo, haciendo que el kung-fu siguiese el ejemplo del karate. Numerosas películas hechas de manera económica en Hong-Kong invadieron las pantallas, haciendo que durante un tiempo cualquier película de artes marciales se convirtiera, popularmente, en una película “de kung-fu”, incluso si ése no era el arte marcial representado. La serie de TV protagonizada por David Carradine, las películas del propio Lee, (y sus numerosos imitadores), o incluso un chico que con 17 años había trabajado como especialista en dos de las películas de Lee, debido a su extraordinaria agilidad, llamado Chan Yuen Lung , (luego occidentalizado como Jackie Chan),inclinan en los 70 la balanza de la popularidad hacia el kung-fu. No obstante, también el propio Lee dio un papel importante en una de sus películas a un varias veces ganador del Campeonato Profesional de karate del peso medio llamado Chuck Norris, quien se convertiría también en una figura famosa del cine.en los 70 y 80. (Dolph Lundgren, Jean-Claude Van Damme o Wesley Snipes son así mismo ejemplos de actores salidos del karate aunque tal vez no sea tan conocido para el público en general.)
Así pues, como parte de la herencia de esa tradición, Kamen hace que los matones locales de turno que apalean al muchacho recién llegado al barrio que se ha atrevido a ligarse a la exnovia de su líder, (Elisabeth Shue), sean estudiantes de karate, lo que hace que el chico, Daniel Larusso, (Ralph Macchio) decida aprenderlo también. Al ver lo que los chicos malos están haciendo con Daniel, el anciano encargado de mantenimiento de su edificio, un nativo de Okinawa (¡casualmente!) llamado Kesuke Miyagi (evidente homenaje al fundador del estilo Goju-ryu, Chojun Miyagi), (Noriyuki “Pat” Morita, doblado en sus escenas de lucha por el maestro Fumio Demura), decide enseñar al chico el auténtico karate de Okinawa, el que solo se usa para autodefensa, para buscar la paz y el crecimiento interior y exterior, muy diferente del que los matones están aprendiendo de John Kreese, (Martin Kove), un veterano del Vietnam que hace gritar a sus alumnos lemas tan edificantes como “¡Pegar primero!¡Pegar duro!¡Sin piedad!”.
Como forma de conseguir una tregua para enseñar a Daniel, Miyagi se compromete a que compita en el próximo torneo abierto de karate en el que competirán los alumnos de Kreese. Así, durante el tiempo del que dispone, Miyagi enseña karate a Daniel de una forma muy poco ortodoxa, pero mundialmente conocida a estas alturas: Dar cera…pulir cera…pintar valla… y además le enseña la ya famosa “técnica de la grulla”, con la que Daniel derrota al líder de los matones, John Lawrence (William Zabka) en la final del torneo de karate.(Por cierto, ¿Alguien más se ha extrañado alguna vez de que en un torneo amateur entre menores de edad no se use ni un solo elemento de protección, como cascos o coquillas?)
El film, finalmente llamado The Karate Kid después de obtener el permiso de la compañía de cómics DC, que había registrado el nombre para una de sus series, fue dirigido en 1984 por John Avildsen (quien ya tenía una exitosa experiencia con otro personaje parecido a un underdog llamado Rocky Balboa), y se convirtió inmediatamente en un éxito de crítica y público, que consiguió una candidatura a los Globos de Oro y otra más a las Óscars (por cierto, ambas para Noriyuki Morita), y del que se derivaron hasta tres secuelas, la última de ellas protagonizada por la doblemente oscarizada Hilary Swank cuando tenía 20 años.
En 2010 , más de 25 años después de la primera película de la saga, Will Smith, un actor con mucha influencia en Hollywood, que lleva tiempo trabajando para que sus hijos se lleven pedazos cada vez más grandes del pastel que se reparte allí, nos ha traído un remake, cocinado según su encargo, a mayor gloria de su hijo Jaden, de 12 años, y a quien ya habíamos visto con su padre en En busca de la felicidad, y con Keanu Reeves en el remake de 2008 del clásico de ciencia ficción Ultimátum a la Tierra.
La historia de Kamen ha sido recuperada en buena parte, lo cual los fans podrán advertir incluso en frases del diálogo, aunque el cambio que se le ha hecho tampoco ha sido pequeño. El nuevo underdog (Jaden Smith) se llama Dre Parker y tiene 12 años y el nuevo barrio al que se muda con su madre está… ¡en China! (lo cual permite que en esta nueva versión, los malos de la historia no sean norteamericanos, como el héroe, sino chinos). Y claro, eso nos lleva directamente a otro cambio importante: El arte marcial en cuestión en este “remake” no es el karate, sino el kung-fu. ¿Por qué, entonces, mantener el “karate” del título? En Internet se ha podido leer que, dado el texto de la ley estadounidense que protege las marcas registradas, un título como Kung-fu Kid habría sido suficiente para provocar una demanda de Paramount, la productora de Kung-fu Panda, contra Columbia, que distribuye esta película. Personalmente, creo que la razón ha sido atraer a una cantidad aún mayor de espectadores entre los que disfrutaron de la primera versión.
El nuevo “señor Miyagi” (Jackie Chan) es chino, se llama Han, y, como Miyagi, es el encargado del mantenimiento del edificio donde vive el protagonista. Como su antecesor, él también ha perdido a mujer e hijo, cuyo recuerdo permite a Chan interpretar una escena dramática que ha supuesto la sorpresa más agradable del film para mí. Pero físicamente está perfectamente capacitado para interpretar sus propias escenas de lucha, como siempre, (y no hace nada para disimularlo), lo cual rebaja el aliciente que suponía para la original el ver luchar a alguien que desde el principio parecía un anciano incapaz de defenderse.
La mayor pega del film es, claramente, la edad de su protagonista. Si “Daniel-san” era un adolescente, “Xiao Dre” tiene solo 12 años, lo cual para el contexto de la historia original supone echar demasiada agua en lo que originalmente podía ser un buen whisky. Que sus adversarios tengan esa edad, hace que la escena en la que Han se enfrenta con ellos para defender a Dre se convierta en una de esas escenas cómicas con más coreografía que verdadera lucha que caracterizan las películas de Chan. En su filmografía encajan como un guante, pero en esta saga ciertamente no. Por no mencionar que Ali, la chica que cambia a Johnny Lawrence por Daniel Larusso, detonando así la relación entre los dos muchachos, es ahora Mei Ying (Wen Wen Han), una violinista de 12 años, que quizá disponga de más minutos en pantalla que Elisabeth Shue, pero cuya influencia en la trama es notablemente inferior. Y, qué decir de los nuevos villanos. Comenzando por el poco convincente maestro Li (Yu Rongguang, de quien espero que haya sido escogido por tratarse de un actor respetado en Oriente, porque lo cierto es que su actuación no pasa el corte), equivalente chino de John Kreese, y siguiendo por el Johnny Lawrence chino, Cheng (Zhenwei Wang), quien quizá resulte más creíble que su propio maestro.
Uno tendería a justificar fácilmente el bajón en la verosimilitud de la violencia del film como algo hecho a propósito, argumentando que los protagonistas, y por tanto, la audiencia potencial del film, son menores que los de la versión original, pero el problema es que no es así. Basta con ver el campeonato de kung-fu, donde de nuevo menores de edad en competición amateur no llevan ninguna protección, (la única razón para tal inverosimilitud es la espectacularidad), y donde, por cierto, nuestro héroe vuelve a ganar sirviéndose de su “técnica especial”, pero, esta vez, dicha técnica es psicológica, por lo que finalmente prefiere una espectacular patada a la cabeza.
Una importante diferencia entre ambas películas radica precisamente en que en la primera, la calidad de las escenas de lucha no era mucha, (pese a contar con la supervisión del maestro Pat E. Johnson, alumno de Chuck Norris, y que además interpretó al árbitro en el campeonato final), dado que los actores no eran karatekas ni habían dispuesto, naturalmente, del tiempo imprescindible para adquirir el nivel que se necesitaba, sin embargo eso podía verse compensado por el tema principal de la película, que venía a ser el crecimiento interior de un adolescente mediante el karate y no meramente sus luchas. Mientras tanto, en esta nueva versión tenemos que probablemente la calidad de las escenas de lucha supere a su antecesora, pero eso por si solo no la hace mejor que ella, pues no apreciamos ningún crecimiento interior en un niño de 12 años por muy espectaculares piruetas que pueda hacer.
Si en algunos casos los casi siempre innecesarios remakes, que como éste suelen ser sensiblemente inferiores a sus originales, encuentran alguna justificación, al causar que alguien descubra éstos después de haber visto aquellos, (por ejemplo, los que descubrieran Sabrina, de Billy Wilder , después de haber tenido la mala suerte de ver a Julia Ormond interpretar el remake), ni siquiera es éste el caso, pues no han pasado tantos años, ni es la original una película minoritaria y difícil de poder ver. Así que, en definitiva, "felicito" a Will Smith, que se lleva la pasta con ella, (tanto, que solo tres meses después de su estreno en Estados Unidos ya se comenta que una segunda parte se encontraría en período de preproducción), pero no puedo recomendar esta película. No hay verdadera acción, no hay verdadero romance, no hay…
Bueno, tal vez puede recomendársele a alguien que quiera ver China, que en un momento en el que, casualmente, se abre un poco más al occidente capitalista, queda retratada como un a veces muy hermoso escenario. O a fans de Jackie Chan, (de largo, lo mejor de la película en comparación con un Jaden Smith cuyos mayores méritos son poner caritas que recuerdan a la de su famoso padre, o estar en una forma física espectacular para su edad, pero que está muuuy lejos de tener un nivel interpretativo digno), que, si bien no le encontrarán luchando, al menos, tendrán ocasión de verle en una escena dramática.

miércoles, 24 de febrero de 2010

UN PEQUEÑO FALLO EN LA DIALÉCTICA

Corre el año 1977.Por aquel entonces,NUMAX es una empresa de electrodomésticos y motores para maquinaria,con una plantilla de 250 trabajadores y sede en Barcelona. Puede que sus productos todavía den la talla en materia de calidad, pero lo cierto es que están quedando rápidamente desfasados,especialmente en cuestiones tales como imagen y diseño,y no pueden competir con productos similares de marcas japonesas,europeas, norteamericanas.
En ese momento la empresa posee varias instalaciones,entre ellas un gran edificio en una zona céntrica de Barcelona,el Ensanche.Un edificio que podría ser vendido,por una gran cantidad de dinero que ingresar,en lugar de la que habría que gastar para poner al día a la empresa…
La empresa comunica a sus trabajadores una serie de despidos,aparentemente injustificados,a los que éstos contestan iniciando paros de protesta en solidaridad con los despedidos. A su vez,la respuesta de la dirección es una carta de sanción colectiva,así como la comunicación de otros trece despidos.Comienza a circular una terrible sospecha:Lo que la empresa podría estar buscando es provocar a los obreros para que con su huelga,y los consiguientes perjuicios económicos que causaría,quedase justificado el expediente de crisis,la suspensión de pagos,el cierre definitivo,lo cual dejaría a los patronos camino libre para la venta del edificio.
Poco o nada podían esperar los citados patronos el desenlace real de los acontecimientos…
La huelga llegó.Más concretamente,una huelga descontrolada que duró varios meses.Sorprendentemente rematada con la ocupación de la fábrica,( ya abandonada por sus propietarios), por parte de los trabajadores.Algunos de los cuales son miembros de algunas de esas organizaciones obreras que han estado luchando contra la dictadura durante cuarenta años (y,por tanto,no me refiero al PSOE),aunque llame la atención el hecho de que no parezca ser algo conocido de manera concreta en ningún momento.
Militar en esas organizaciones supone para ellos haber podido acceder a conocimientos que resultan verdaderamente útiles en momentos como lo eran esos para ellos.Meras palabras,solo conceptos teóricos si no se tienen la ocasión y el valor necesario para llevarlos a cabo.Pero ellos dispusieron de ambos requisitos.Y por eso,cuando se crea la Asamblea de Trabajadores,hay gente que forma parte de ella que puede aportar propuestas como la que finalmente se llevaría a cabo: Autogestión.Seguir adelante sin los patronos,demostrar que el jefe no es la pieza imprescindible en el trabajo ni mucho menos.Algo que no era nada fácil,pues de acuerdo con las leyes de mercado capitalistas,lo tenían casi todo en contra:La descendiente competitividad del producto,la imagen de la empresa tras lo sucedido,su nula experiencia en las nuevas funciones que debían desempeñar…
En 1979,la mayoría de los 69 trabajadores que aún forman la Asamblea decide rendirse,cerrar la fábrica y acogerse al seguro de paro.(Los después conocidos como “10 millones de Suárez”).En la “Caja de resistencia”,el fondo común de la Asamblea,quedaban 600,000 ptas.Suficientes para un último esfuerzo:El de contar a la gente lo que les había pasado para intentar evitar que se repitiera,para ayudar a la lucha contra la explotación.Podía ser un libro,escrito entre todos.O podía ser una película…
Contactaron con Joaquim Jordà,un director de cine barcelonés comunista militante, y con él comenzaron el rodaje de “NUMAX presenta…”,la película-documento-testimonio que legarían a la posteridad.Una película en la que ellos llevarían en todo momento la voz cantante y que,precisamente por ir siguiendo lo que les iba ocurriendo a sus protagonistas,deja claro desde su primera escena que su final no está escrito,que solo se escribiría cuando llegase.
El verdadero valor de este documental,al menos para mí,radica en el hecho de que son ellos mismos,los miembros de la Asamblea,los que hablan con libertad.Precisamente por ello podemos apreciar el daño que tantos siglos de esclavitud han hecho a la gente corriente.Daño intencionado y sofisticado que los amos han causado a los esclavos al ir sometiendo sus mentes a la par que sus cuerpos,hasta conseguir hacerles creer en supuestas “verdades” que no lo son,y que lo único que hacen es perpetuar la esclavitud de la que intentan huír.
Ése, y no otro, es el conocido error de la Dialéctica al que hago alusión en el título de esta entrada. El que explica,por ejemplo, que personas que se ven injustamente perjudicadas por la existencia de los privilegios,en lugar de luchar por la abolición de dichos injustos privilegios,se esfuercen por sumarse al número de los privilegiados,colaborando asi a que subsista el mal que a ellos mismos atacó y del que se defienden como pueden.El que explica,también,que haya esclavos que en lugar de luchar por abolir la esclavitud,luchen por convertirse en amos,perpetuando asi la esclavitud.
Es así como pese a ser todos miembros de una misma clase,atacados por el mismo enemigo,inmersos en el mismo problema,velando supuestamente por unos intereses comunes,sin embargo,casi siempre habrá divergencias en el seno de los que deberían estar unidos,especialmente cuando se toman medidas para que la igualdad nominal se convierta en real.Ejemplo: Una vez que los obreros toman el control,se propone que todos ellos cobren igual prescindiendo de rasgos que los diferencien,como la antigüedad.Entonces surge quien,cuando se sabe arriba,cree justificado sentirse superior a sus iguales.(Veríamos si defendía la desigualdad al estar abajo en lugar de arriba,claro),y discrepa de los objetivos de la lucha si se le pretende hacer renunciar a sus privilegios.Pues bien,debería quedar claro que en todo grupo de iguales,un disidente trabaja para el enemigo sabiéndolo o no.
Otro momento muy revelador de la facilidad con la que el esclavo empieza a imitar al amo,y por tanto a perseguir intereses totalmente contrapuestos a los suyos,y de las consecuencias que ello tiene,llega cuando miembros de la Asamblea ven la necesidad de dotarse de algo parecido a unos estatutos,unas reglas de obligado cumplimiento que prevean castigos,que intenten asegurar el horario de entrada,la duración de las jornadas,etc.Evidentemente,esta actitud choca con la disconformidad de una parte importante de la Asamblea,llegando alguno de sus miembros a expresar su desagrado ante la sorpresa que para ellos suponía toparse inmediatamente con una segunda explotación,proveniente en esta ocasión de quienes,como ellos,habían sido víctimas de la primera.(Pocos símbolos inmediatos más claros de un amo hay que el hecho de que quiera poner reglas y anunciar castigos a aquel a quien no podría hacerle eso si fuera su igual en vez de su inferior).Si un grupo de iguales viera la necesidad de reglas,las buscaría entre todos,en lugar de depender de que un,o varios,iluminado(s) decidiera(n) y les anunciara(n) que eran necesarias.
El enésimo signo visible de que es el enemigo quien intenta separar lo que debe estar unido, se nos cuenta a propósito de una reunión de la Asamblea con los patronos cuando éstos aún no habían puesto pies en polvorosa acompañados de las personas de confianza que durante un tiempo dejaron al control y vigilancia de lo que pasaba en la fábrica.Los trabajadores quieren acudir a la reunión todos juntos,cuando los patronos les comunican que solo aceptarán encontrarse con tres de ellos como representantes de los demás.Divide ut regnes…
Al documental no le faltan elementos típicos del drama.Como esa primera escena de presentación de los protagonistas de la obra,donde oímos a una de los miembros de la Asamblea ponernos en antecedentes del caso,y mencionar la idea que me dio pie a esta entrada : Los trabajadores están despertando y rechazando algunas ideas que se les han inculcado desde pequeños,como la propiedad privada… O también,como esa representación que presenciamos un poco más tarde,con la que se nos pretende contar lo que los trabajadores no han podido ver con sus propios ojos: La evolución de la empresa desde su fundación y el por qué de los planes ocultos de los patronos.
El final lo forman las imágenes de la fiesta de despedida montada por los trabajadores,y que incluía la actuación de un grupo musical que interpretaría,entre otros temas,el famoso tango “Adiós,muchachos”.Mientras los miembros de la Asamblea y algunos familiares comen,beben,charlan y bailan,la cámara se pasea entre ellos preguntándoles qué harán después de NUMAX. Algo en lo que todos parecen estar de acuerdo es querer salir del trabajo en cadena,de la vida de la fábrica,de la explotación de los patronos,pero¿Sería así?
No hay que olvidar que eran los tiempos de la repentina y pomposa Transición,que suplantó a la tan largamente anhelada Ruptura.Todos los que estrenaban poltrona estaban ansiosos por estabilizarse en ellas,porque pareciera que se habían acabado las rencillas,que ya no había conflictos sino Reconciliación…Quizá por eso mismo el PCE de un Carrillo fácil de reconocer en la representación antes mencionada,les volvió la espalda,como así mismo hicieron los sindicatos.Organizaciones que,como cuentan los protagonistas,intentaron subirse al carro cuando todo estaba ya en marcha, para ser ellos quienes dirigieran el proceso de acuerdo a sus propios y oportunistas fines del momento,y apuntarse así el tanto de la victoria.No se les permitió.
No se les permitió y,además,la victoria acabó por no llegar,porque los luchadores se rindieron.Al menos,así lo vieron las organizaciones obreras así citadas,que retiraron todo su apoyo a la película,cuyo negativo permaneció enterrado en los almacenes de un laboratorio. Más de 20 años después,tras el cierre de éste,una sentencia judicial secuestró todo el material que aún se hallaba allí,y el negativo original fue recuperado después de unas gestiones de la Filmoteca de la Generalitat de Cataluña,que inmediatamente restituyó su propiedad al director e impulsó el rodaje de una segunda parte.Pero eso,como escribiría Kipling,es ya otra historia…